José Luis me contó una vez de una película sobre la que no recordaba casi nada. No me supo decir de que se trataba ni quienes eran los actores, sólo me describió una escena.
"El personaje hablaba pero sólo se veía su boca moverse, empezó la música que iba subiendo de volumen hasta saturar todo el espacio que puede tener el sonido en la pantalla. Y es que nada de lo que estuviera diciendo haría diferencia alguna."
En el momento que sucedió lo supe, estaba ahí. En la escena de una película que nunca he visto. Seguramente en una toma panorámica cada vez que abría la boca sonaba música con volumen altísimo, pero desde donde yo estaba escuchaba mi voz y mi voz tiembla cuando estoy molesta. Sólo hay una palabra para describir a este extraño y encantador fenómeno: oportuno.
Hubiera preferido escuchar una canción cada que abría la boca y me pregunto cuál habría sido. Una buena, de seguro.
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