Estoy tomando un taller de narrativa. El martes pasado escribimos a falta de que el chico que iba a traer el texto no había llegado.
Nos pidieron escribir un encuentro de personas que hace mucho tiempo que no se ven, pero antes de todas las palabras, narrar todo lo que pasa antes del contacto.
Luego llego el chico de 16 años, presento sus cuentos y poemas. Quiere ganar una beca. Para cuando terminó ya se había ganado el siguiente titulo: Es como Borges mexicano hablando de cultura Nahuatl.
Antes de que el llegará todos ya habían terminado menos yo, así que yo quede pendiente de leer el ejercicio. Nunca había leído nada en voz alta y hacerlo después de un chico de 16 años que ya fue nombrado como el Borges mexicano le agrego grado de presión a niveles que no sabría si debo explicar.
Quizás yo no sea el siguiente Borges mexicano, pero esta bien por que no le entiendo a la primera, es endemoniadamente bueno pero en algún punto lejano estaría padre que me dijeran es como Rulfo pero regiomontano, jaja y bueno ya excedí los niveles de profanación por hoy.
Leí y me fue muy bien. Aquí el texto:
Cuando pensaba en él sentía que estaba en alguna parte, que nunca se había ido por completo.
Quizás fue cuando vi París, Texas, que comprendí que esto me pasaba también a mí. Nunca antes lo pude explicar y cuando en esta película fue explicado con la simpleza de un niño, pensé en lo difícil que es aceptarlo como adulto.
Así que, como lo supuse, cuando volví a verte fue entre una masa de gente.
La calle se llama Montevideo y topa con la Basilica de Guadalupe. Es el único lugar en la ciudad de México al que se llegar en transporte público, por lo tanto el único viaje que me permitiría llegar sola.
Probablemente estaré emocionada todo el regreso a la casa y me iré sonriendo como imbécil viendo por la ventana, y quizá mi emoción sea tan fuerte que tenga que voltear con el muchacho que esté a lado mío, esperar que sea una buena persona y contarle, cómo es que este día de verdad fue un Magno Evento.
Me he bajado del metrobús y, cruzando la calle te he visto de espaldas. Vas en la misma dirección que yo. De cuando en cuando me paro de puntitas para verte y aprieto el paso, de cuando en cuando cobardemente agredo, empujando para hacerme un camino que me lleve a ti, luego pido perdón y sonrío impacientemente.
Sabía que iba a a ser díficil volver a verte.
Y cuando te tomo por el brazo, recuerdo cuando Travis, el padre de Hunter, regresa a casa:
¿Has sentido a tu padre muerto?
Sí, creo que sí, dijo Travis
A lo que Hunter responde: Yo nunca te sentí muerto. Siempre sentí que estabas en alguna parte, caminando alrededor.
Entonces volteaste. Y finalmente vi tu rostro después de haberte visto cada hombre, lo que fuiste y lo que hubieras llegado a ser.
3.11.2009
3.09.2009
Stahr
Un día como hoy pero de la semana pasada o de la antepasada, termine de leer El Ultimo Magnate, de Francis Scott Fitzgerald. Empecé a leerlo sin engancharme y termine enamorada del protagonista Monroe Stahr, me gustaron muchos fragmentos de ese libro y ahora que lo pienso todos eran cosas que pensaba Stahr y no decía.Se lleva acabo en los años 30, en Hollywood, Stahr era el director del mas exitoso estudio de producciones.
Estaba muy emocionada sabiendo que casi llegaba al final y no quise soltar el libro cuando di vuelta a la pagina y la siguiente hoja decía Francis Scott Fitzgerald murió al día siguiente de escribir este capitulo, pero anexamos notas, comentarios y el esquema del libro.
Nunca sentí una emoción ir tan en picada pero bueno continué leyendo y tenía una estructura grandiosa en si, completo.
Stahr se enamoro en algún momento de la historia y me encantaba que todo para el era como filmar una película, dirigirla, producirla.
Y uno de mis momentos favoritos es cuando la chica de la que se enamora le coquetea manteniéndose con cierto margen, entocnes ella comenta un detalle particular de su vida y el piensa:
Perfecto, debemos de saber algo de la chica pero no demasiado. Perfecto.
Estaba muy emocionada sabiendo que casi llegaba al final y no quise soltar el libro cuando di vuelta a la pagina y la siguiente hoja decía Francis Scott Fitzgerald murió al día siguiente de escribir este capitulo, pero anexamos notas, comentarios y el esquema del libro.
Nunca sentí una emoción ir tan en picada pero bueno continué leyendo y tenía una estructura grandiosa en si, completo.
Stahr se enamoro en algún momento de la historia y me encantaba que todo para el era como filmar una película, dirigirla, producirla.
Y uno de mis momentos favoritos es cuando la chica de la que se enamora le coquetea manteniéndose con cierto margen, entocnes ella comenta un detalle particular de su vida y el piensa:
Perfecto, debemos de saber algo de la chica pero no demasiado. Perfecto.
Un día leí una novela que se llama Océano Mar. Conocí a personajes increíbles, entre ellos estaba un Almirante y un Padre, el Padre le dijo, sabes yo pensé que los almirantes estaban en el mar.
Y yo que los curas estaban en las iglesias. ¿Sabes? Dios esta en todas partes. El almirante respondió: También el mar, padre. También el mar.
También tu.
Y yo que los curas estaban en las iglesias. ¿Sabes? Dios esta en todas partes. El almirante respondió: También el mar, padre. También el mar.
También tu.
3.01.2009
Sucedio algo:
Deje de escribir por muchos días. No lo hice en ningún lugar. Tenía frases completas y estructuras en la cabeza. Ahora ya no recuerdo lo que había pensado con exactitud ni las frases completas, pero volverán o vendrán otras. Lo curioso aquí, es algo que jamás me imagine pensar ni decir: Me siento bien sin escribir y que puedo prescindir de ello. Con toda la seguridad del mundo.
Me sentí bien al no hacerlo por un rato. Me acosté en una cama que me hiciera vivir. Leí un libro sin cansancio, me enamore de un personaje. Cuando me cedieron la palabra me quede sin pronunciar, obtuve una respuesta que inicio con dos palabras - yo también - y no pudo haber sido mejor, hay muchas formas de comunicarse y de esta en especial nunca creí posible hacerlo.
Tome decisiones importantes y públicamente me declare cansada de que cuando haya una falla se le quiera llamar oportunidad. Error.
La estadística nos ha enseñado que los sesgos son posibles y que existe un margen de error.
Finalmente, escuche a alguien decir que debes hacer lo que lleves dentro de ti, bien o mal debes hacerlo, por que yo soy de la creencia - dijo - que si lo dejas dentro te hace daño.
Por lo pronto no puedo ni quiero parar.
Me sentí bien al no hacerlo por un rato. Me acosté en una cama que me hiciera vivir. Leí un libro sin cansancio, me enamore de un personaje. Cuando me cedieron la palabra me quede sin pronunciar, obtuve una respuesta que inicio con dos palabras - yo también - y no pudo haber sido mejor, hay muchas formas de comunicarse y de esta en especial nunca creí posible hacerlo.
Tome decisiones importantes y públicamente me declare cansada de que cuando haya una falla se le quiera llamar oportunidad. Error.
La estadística nos ha enseñado que los sesgos son posibles y que existe un margen de error.
Finalmente, escuche a alguien decir que debes hacer lo que lleves dentro de ti, bien o mal debes hacerlo, por que yo soy de la creencia - dijo - que si lo dejas dentro te hace daño.
Por lo pronto no puedo ni quiero parar.
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