Sentí que mi cama se movía y la puerta del closet hacía un ruido fuerte y constante. Abrí los ojos y le pregunté a mi esposo si estaba temblando, me dijo que sí y yo le dije que quería seguir durmiendo.
Me volví a dormir para seguir soñando con mi papá. No esperaba obtener ninguna respuesta a mis dudas, sólo quería sentirle cerca, ponerme contenta y verlo, verlo otra vez, como sólo sucede en los sueños.
Mas tarde volví a despertar y todo el mundo hablaba del temblor. La magnitud y los sustos. Sabía que el temblor era fuerte pero más fuertes mis ganas de regresar a él.