9.04.2016

Efectos físicos



No se siente como te lo imaginas. Si ya lo viviste,ya olvidaste la magnitud, la intensidad. La presencia física en tu cuerpo.

Traté de distraerme. Salir. Hablarle a los amigos y no hablar del tema. Olvidarlo por momentos. No pensar en el gran trayecto que falta para llegar al final, sólo pensar en el siguiente paso, como decía Beppo. Fui a ver una película, salí olvidando casi todo de ella y me quedé con la misma duda del protagonista. El decía: "No sé porqué siempre tiene que ser así..." chocaba los puños "tan violento." 

Tampoco lo sé.

Cuando apuestas en grande y pierdes, se siente así: alguien se ha parado sobre mi pecho de manera permanente y cuando pienso en eso la presión se hace más fuerte, respirar es un acto consciente. Nunca he sentido que algo se haya roto adentro, nunca he pensado que es el corazón, a él sólo lo escuchó más fuerte, lo escucho en la noche, lo escucho en el día. No me deja dormir, no me deja pensar. Al acostarme lo siento palpitar, intensa y rápidamente, tomo un cojín y lo pongo en mi pecho para calmarlo, para silenciarlo, para no verlo. A veces funciona, a veces se hace más intenso y entiendo que no puedo calmarlo así, que no puedo dormirlo. Algunas cosas no pueden ser domadas. 

En mi estómago hay un animal que anda y anda, que me recorre, va de arriba a abajo o de izquierda a derecha. No está quieto y tampoco me deja dormir ni me deja pensar. Me olvido de comer. Pongo la mano sobre mi ombligo y lo busco para acariciarlo, en ocasiones así deja de andar tan rápido.

Todo se siente más fuerte, todo tiene un ritmo y cada uno va diferente, excepto esa parte que se ha adormecido de mí. Entre mis piernas ni las ganas se sienten. Se humedece y escurre sin motivo, tal vez porque es su naturaleza, pero no hay conexión con la mente o la emoción. Es un silencio dramático, de esos que nadie percibe porque todos hablan al mismo tiempo, es cuando lo buscas con la mirada que te das cuenta que se ha ido y por fin lo entiendes.

Apostar en grande y perder sigue siendo violento, no se porqué, pero aún cuando pienso que lo aposté todo, al final siempre tengo más de lo que pienso.