Prefiero no pensar tanto en eso, sólo tenía que escribirlo. Dejarlo en algún lado, para luego decir que así es, que no hay más, que no es la gran cosa y que la vida sigue, como ha pasado con la mía. Si hay algo que hasta ahora es perpetuamente cierto es que, no importa lo que pase ni lo que sientas, lo adverso ni lo aburrido, lo difícil ni el pan comido, lo lejano ni lo que está a la vuelta de la esquina,la vida pasa. Cuando dicen que todo pasa, que el tiempo lo arregla, es sólo otra forma de decir, aunque parece que lo hace sin piedad no es intencional, la vida sigue y con trabajo o no, nosotros también.
5.30.2015
Me pregunto si me convertiré en historia. Seguro seré historia como cada día que pasa, pero ¿alguien me convertirá en una historia? ¿se sentará a escribir sobre mí, a describir un gesto exacto, una situación de mi vida, un triangulo de lunares? Y aunque esto último no ha rondado por mi cabeza, hasta el momento de escribir esto, lo que he pensado es que si me convertiré en una historia más, de esas que te acompañan en un café o cuando hablas de un lugar lejano en el que estuve presente, cuando piensas en resolver situaciones adversas, graciosas o comprometedoras, que vagamente se parecen a las de ahora. Es inevitable, ¿cierto? A todos nos pasa, todos lo somos y todos contamos historias.
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