7.06.2013

Relaciones humanas

La clase de Relaciones Humanas, mas que construirlas las destruía. No me gustaba nada de esa clase. Siempre se paraba alguien a hablar y decir como debíamos conducirnos pero en la vida real nunca lo llevaban acabo o exponían el comportamiento de algún compañero y se sentían con la libertad de juzgarlo.

Me parecen tan complejas las relaciones humanas. Creo que en lugar de hablar de temas tan generales y ambiguos como las etapas de la vida, la familia, la comunicación en esa clase, se deberían de dar cursos enteros sobre psicología, economía, sociología, historia, química y física. En algún lado de ser así.

Sonará exagerado pero quiero sobrevivir a esta cultura sin que me quiebre el espíritu. Así me siento muchas veces y me pregunto por qué las personas cuando tienen la opción  de hacer las cosas bien no lo hacen, por qué no ser amable desde el principio, por qué usar las personas como palancas con el fin de conseguir algo y lo que más me cuesta admitir, siento que apoyo un cliché, pero me encuentro muy seguido en esta situación, por que las mujeres nos hacemos menos entre nosotros. ¡No sé nada de eso! ¡Y estoy cansada de buscar respuestas y tratar de entender cómo funciona la gente! Tienen sus móviles, sus inseguridades, su jerarquía de valores y yo que sé. La respuesta es tan compleja que involucra historia, psicología y probablemente alguna Ley de Newton.

Estoy mejor cerca de un libro o cuando me dedico a mi trabajo que cuando trato de entenderlos. Sin embargo no puedo prescindir de las relaciones humanas. Cuando obtengo armonía de ellas me da algo que no encuentro en los libros.

Leí Franny y Zooey y juré que nunca iba a sacarlo de mi cabeza. La lección del libro, es magistral, hermosa, impecable, monumental y tan, tan noble. Me la grabé. Cada vez que pasaba algo por mi camino, cada vez que alguien me agredía trataba de recordarla, trataba de comprender. No quiero decir de qué se trata aquella lección, no quiero arruinar la sorpresa que lleva ese libro. Pero, ¿quién escribió ese libro? Salinger el hombre que vivió aislado los últimos 30 años de su vida.

1 comentario:

Tharkun dijo...

Algunas veces siento algo similar, frustración porque otra gente se aferra a su egoismo y terminan tomando decisiones con consecuencias destructivas cuando pudieron haber logrado tanto bien en quienes los rodean. Sin embargo, si me pongo a hacer un recuento de la historia, recuerdo que yo mismo he caído en esta falta innumerables veces.

A mí me gusta mucho tratar de entender los motivos de la gente como un ejercicio intelectual. He encontrado una respuesta muy simple que me funciona aunque no por eso pretendo que es la única acertada. La gente destruye y causa caos cuando no está en paz con su yo interior, y por lo tanto existe un desbalance en su relación con el universo.

Yeah, well, exploraré buscar mi paz interior, que según dicen los gurús es el camino de menor resistencia en realidad aunque las convenciones culturales nos indiquen otra cosa.