Tantas historias dignas de ser leídas. En voz alta y todo.
Tantas fascinaciones, tanto amor, tanto corazón roto.
Esas cosas que jamás sucedieron en la vida real pero que fueron escritas, eso basta. Alguien las leyó y se imagino todas esas cosas que puedes hacer mientras sostienes el cigarro con los labios. Pensó en el autor y aunque nunca le ha visto o tal vez sí, lo vio en esa café, en ese camino que no lleva a ninguna parte, en esa conversación a escondidas en la sala de cine.
Tantas fascinaciones, tanto amor, tanto corazón roto.
Esas cosas que jamás sucedieron en la vida real pero que fueron escritas, eso basta. Alguien las leyó y se imagino todas esas cosas que puedes hacer mientras sostienes el cigarro con los labios. Pensó en el autor y aunque nunca le ha visto o tal vez sí, lo vio en esa café, en ese camino que no lleva a ninguna parte, en esa conversación a escondidas en la sala de cine.
Las imágenes reales y las otras que han sido traducidas. Esos discos y las canciones con las que puedes escribir sin parar, hasta con una telita sobre los dedos como lo hacías en tus clases de mecanografía.
Odio que se den por vencidos. Odio el atributo de culpa que le dimos al tiempo.
Vuelvan que siempre serán descubiertos, que siempre habrá unos ojos dispuestos.
1 comentario:
Gracias por recordarnos y mencionarnos. Como dices, quiero retomarlo e igual seguir leyendo, porque hay muchas que decir, pero pero también que leer. Un abrazo y que este año te traiga mucho temas, y ganas de seguir leyendo y escribiendo. Me gusta mucho como te expresas amiga, no lo dejes. Pero te deseo sobre todo salud, amor, y dinero.
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