7.05.2010

Anda, que tengo mucho que contarte


Me dijo: Estábamos bromeando, todo el tiempo estábamos bromeando. Bueno, yo hacía las bromas y el se reía. Me dijo que independientemente de que yo estuviera ahí o no, el sabía que no tenía futuro con esa chica, su novia. Entonces no me sentí tan mal después de hacerlo.

Ella me miraba a mi haciendo con sus cejas una U invertida o una N minúscula, y con eso quería decir, adivina que sigue. Yo adiviné pero quería detalles. Cómo, dónde y cuántas veces paso.

Luego me contó lo que paso después de.

Llegamos a la librería y me detuve ante un titulo que se llamaba: Summer Affair. Me reí y le dije, Ándale, está hecho para ti. Como quiero empezar a leer, pues elegí ese que está sencillo. Quiero formarme el hábito. Fui a la caja a pagar el libro y otro que llevaba de encargo, el también decidió comprar ese, el mismo.

Yo me imaginé un libro de pastas blancas con letras grandes y negras, con algún detalle en color, estilo arcoiris.

Luego dijo: Después de hacer el pago, el cajero tomó el libro de él y leyó el título, nos volteó a ver y nos dijo ¿Cómo? ¿Están teniendo una aventura? Dijimos al mismo tiempo que no. Luego nos reímos otra vez y no sé, este libro no me ha gustado nada.

Le pregunté por qué.

Es una señora con cuatro hijos y un marido muy guapo. Yo la considero a ella como una persona débil, no sabe decir que no, de las que siempre se sienten culpables. Me cae mal. Una amiga de ella sufre un accidente y queda dañada.

Se toca la cabeza con un dedo cuando dice que queda dañada.

Bueno, en el libro dice que no le ha pasado nada pero que ahora es diferente.

Yo me quedé pensando en esa frase y en esa señora que ahora actúa diferente, que se mueve diferente y que aunque no le ha pasado nada ahora es diferente. Dejo de escuchar por un momento.

Empezó a organizar un evento y entre junta y junta convivió con un señor y le fue infiel al marido. Ay no, me cayó muy mal. ¿Lo ves bien? O sea, tiene cuatro hijos. Un esposo muy guapo. ¿Quién hace eso?

Le dije que cuando un personaje o una situación nos provocan una reacción tan fuerte - sea enojo, alegría ó tristeza – era interesante preguntarse por qué.

Porque está mal. Tiene un esposo que la adora y que la espera. ¿Qué más quieres?

Eso ya lo sabía, pero luego le pregunté y ¿entonces esta señora del libro no es como este chico con el que bromeabas en librería?

Se puso roja y soltó una carcajada.

Me fui pensando en lo difícil que es tomar una postura ante la infidelidad. Aunque sin duda representa una traición, no es un hecho aislado. Se deriva de un vacío con ganas de llenarse. Me fui pensando en una mujer que trató de explicármelo y que tardó en hacerlo, me dijo que la fidelidad era una decisión tomada por amor, pero que la infidelidad no quería decir que existiera falta de amor.

Fijé mi vista en nada mientras caminaba y pensé en lo duro que es sentirse traicionado.

En el camino me topé con un muchacho que fijó la vista en mí y luego yo en él. Después la fijé en su hombro donde traía cargando a un cocodrilo bebé y lo sostenía por la cola. Deje que siguiera y decidí voltear hasta que ya no pudiera verme, como generalmente no sucede volteé bruscamente y vi el hocico del cocodrilo sobre su espalda. Estaba vivo y medía un poco más de 30 cm. Se dio cuenta de mi movimiento brusco y sin detenerse volteó a verme. Me hubiera gustado saber el nombre de ese cocodrilo que está de acuerdo en que le soben la cola, pasear sobre un hombro y sobretodo, hacerlo en domingo.


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1 comentario:

Anónimo dijo...

La infidelidad surge de varios puntos, es como tratar de explicar al ser humano y todas sus viscisitudes.
Puede surgir de un vacio en la relación, de la inseguridad de la persona ya sea la que lo hace o la otra, o de simple libertinaje.
La fidelidad y la infidelidad, no son obligaciones, son un código de honor para mantener sanidad y salud en las relaciones de pareja.
A veces buscamos en alguien mas lo que ya tenemos en las manos, por creer que se resbalara entre nuestros dedos