Heráclito había resucitado de su montón de estiércol y lo que tenía que enseñarnos era la más simple de las verdades: la realidad era un yo-yo, el cambio era la única constante.
No término de plantarme en este tu espacio cuando me sacudes de nuevo. ¿Quiero entender que es un fragmento que llama tu atención de tal libro de tal autor? ¡Contéstame ésta! Yo ya te la analicé...
Si Adal, lo saqué del libro Palacio de la Luna. Y me gusto mucho, antes de esta frase estaba hablando de beisbol, de como los Mets habían ganado después de no-se-cuantos-años. Entonces la realidad es un yo-yo y el cambio es la única constante.
2 comentarios:
No término de plantarme en este tu espacio cuando me sacudes de nuevo.
¿Quiero entender que es un fragmento que llama tu atención de tal libro de tal autor?
¡Contéstame ésta! Yo ya te la analicé...
Si Adal, lo saqué del libro Palacio de la Luna. Y me gusto mucho, antes de esta frase estaba hablando de beisbol, de como los Mets habían ganado después de no-se-cuantos-años. Entonces la realidad es un yo-yo y el cambio es la única constante.
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