Por muchas razones los ídolos deben de permanecer en el lugar donde los conocimos y donde los hacemos.
Debe de quedarse en su ciudad húmeda, entre semana como padre de familia que va a la tienda vídeos y se queda platicando con el muchacho del mostrador y que recarga su cuerpo, huesudo y largo.
O puede apoyar la cabeza en su mano y acostarse en el escenario, esto es por el encanto y por los años , esto es el ardid en la garganta de la multitud.
Deben estar planeando hacer otra película en conjunto, escribiendo una historia punzante con acento sureño, con humor sin risa esperada y una escena violenta. Deben de tener preparado un final tan sencillo que sea magnifico.
O solo en la ciudad que ama, con una neurosis consciente, detrás de sus anteojos, blanco y negro, escribiendo la historia cotidiana con personajes complejos, defindiéndolos mejor de lo que nos podríamos definir a nosotros mismos.
Debe de estar en su escuela, escribiendo sin aliento, agotado en librerías y ser esperado por meses, debe ser causa de placer.
O debe de estar muerto, debe de tener flores en su tumba y cebarse mate en su honor. Debe habitar en la memoria.
Prefiero que conociendo a alguien llegue a admirarlo, que conocer a alguien que admiro. Así pienso que se empieza a matar un ídolo.
Me recargue en el marco de su puerta, había manejado en círculos pensando en no entrar. Es natural en mí la cuestión de segundos que me toma para formarme una postura y esa postura en convencerme que debo de dar media vuelta e irme. Pero me he convencido de que no nací para ser cobarde.
Por lo tanto entré. Deje afuera el miedo que provoca la decepción, la de uno mismo, ¿será difícil admirar a alguien a quien no le has caído bien, o que consideré difícil hablar contigo? Si has tartamudeado al hablar o si se te ha mezclado el alcohol con la sangre y cree en el auto control, si tu tono de voz sube y tiene el oído sensible. Ah, las cosas que podrían pasar.
Me gusta quererte de esa otra forma, como cuando se quiere de lejos, le dije después. Su cuerpo siempre se veía como si estuviera vencido, los hombros caídos y los brazos cortos. Lo abrazaba para olfatearle el cuello, su humor era fuerte y eso era algo que me gustaba. Particular olor. Su departamento solo tenía paredes que lo dividía de los otros departamentos y no se podía seguir durmiendo después de las nueve, el sol cubría para entonces la mayor parte del área habitable. Sus amigos eran unidos, eran inteligentes o parecían serlo, por que no los conocí a todos. Estaba el que solía numerar todo por millones, pero ese era americano, y decía one million of ways that Mexico is a better artist than me. Me cayó bien desde entonces.
Dijo que tenerme en su boca era un peligro, me sentía deslizar y me sentía estallar, que me sintió escurriendo por sus labios.
Tal magnitud no se puede contener, dijo.
Cabrón, yo le dije.
A partir de ahí cada elemento parecía una farsa y era bastante obvio cuando se refería a mí. Cosa que me molestaba, por que se mostraba lánguido y arrepentido pero siempre a la distancia. Un día lo encontré y sólo en un espacio común tuvo la voluntad de acercarse.
Disfrute como un verdadero cabrón y me fui como tal. Debo compensarte y ya he empezado. Estabas lejos y yo solo, te cante una canción, es poco compensarte con una canción pero es un buen inicio, incluso si no estabas ahí, pero había muchos que tenían la mirada fija en un punto al vacío y se que, o mejor dicho quiero pensar que al igual que yo tenían alguien a quien recordar. Cante con todos y con todo el corazón, era imposible contener tal magnitud, así que logro salirse del bar y dar hasta la calle, logro colarse entre las rendijas de las puertas y ventanas, la calle se inundó.
Quiero que sepas, un día como hoy pero hace dos semanas todo Isaac Garza te llamaba, sin decirte Amor o Corazón. Te llamaba por tu nombre completo, como las pocas cosas que merecen serlo.
4 comentarios:
Instrucciones para matar a un ídolo:
Admírele, sobreestímele luego conózcale y decepciónese.
pd. una pistola también podría funcionar.
tuve que ver en word donde llevaban los acentos las palabras:
Admírele
Sobreestímele
Conózcale y
Decepciónese.
por eso todos deben de estar muertos, no conocerse o ADMIRARLOS una vez después de conocidos. yo por eso trato de no ternerlos, ni en deidades eclesiásticas jajaj. (y digo que no tengo y me ahogo en un mar de nombres ilustres, aaaay)
oye oye, esto está escrito con magia, varita y luz, muy bien marisol, muy bien. es muy bueno, me ha llenado, desde el tono, el acomodo de las letras, de las ideas, la expresión, podria decir que estoy LEYENDODISFRUTANDO, aaarrg María, está muy guaaaaaaaaaay (la nueva palabra, ja), ay ay ay, pura lírica contemplativa!!! sigue vigente y mejorando!!!
va bien eso del relato, extiéndase pues, yo ahora me dedicaré a observar y absorber, y a callar JA.
saludos.
ea pues.
Me gusto mucho el ritmo y la manera en que mencionas muchas cosas y las describes. Me perdí en algunos puntos pero no lo creía necesario enfocar porque me topaba con alguna otra frase que me llevaba a otro lado. Me gusto.
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